lunes, 3 de octubre de 2011

¿A-M-O-R? ¿Qué es eso?



Me encantan los santos y las santas, sus vidas reflejan el amor de Dios vivo, poderoso, auténtico y real. He encontrado vidas que me han impactado y me han tocado el corazón, algunas de ellas un tanto extrañas y difíciles como Catalina de Siena, y otras dulces e inocentes como Teresita del Niño Jesús. Desde hace tiempo su amistad me ha acompañado y cobijado en momentos de angustia.  Incluso ahora mismo escribiendo sobre ellas, siento un amor inmenso en mi corazón y una emoción agradable como el que habla de un amigo al cual uno quiere y admira mucho.

Algo muy lindo que tienen los santos es que son amigos, incluso muchos santos fueron amigos de santas y viceversa, y esa amistad creció tanto que ahora se habla de ellos con pleno entusiasmo. Como la amistad de San Francisco y Santa Clara, de Olimpia y San Crisóstomo o la de Santa Paula y San Jerónimo la cual fue muy criticada por la sociedad, incluso tanto que se extendió el rumor de que eran amantes, lo cual era mentira, pasaban más el tiempo leyendo, hurgando la palabra de Dios,  hablando de su amor por él, que pensando en enamorarse, creo que su amor iba más allá de eso.

Hoy mucha gente juzga o ve raro el cariño en la amistad verdadera y pura de un hombre hacia una mujer y viceversa. A mí, alrededor de estos años me ha costado entenderlo, se me ha hecho difícil porque mi mente y mi corazón son muy limitados en el vocabulario del amor. Sinceramente soy una niña pequeña que está aprendiendo este nuevo lenguaje, que me asusta en muchas ocasiones.

La amistad va más allá de un beso, una caricia, algo físico, va más allá porque habla el lenguaje del alma. Por eso muchos sacerdotes recomiendan a los novios ser amigos, conocer el corazón del amado, antes de llevar a cabo relaciones sexuales. Conocer lo que el otro ama, piensa, cree, siente, por qué llora, qué le alegra, y después en el matrimonio consumar ese amor.  Sin embargo creo que el amor de la amistad también se consuma en Jesús pero diferente. Una amistad cristiana, verdadera, pura, siempre andará buscando sinceridad en el amor de Dios. Disfrutarán y crecerán juntos, será de gran provecho para ambos porque verdaderamente compartirán a Jesús y buscará siempre santidad.


Jesús tenía amigas, intimas amigas, que lo amaban, lo querían y se preocupaban por él. Cómo no pensar en esa Marta sirviéndole y esa María embobada escuchándole hablar.

Muchas personas les pasa por la mente toda clase de cosas cuando ve dos amigos (chico- chica) que se quieren y comparten a Jesús, creo que muchos noviazgos fallidos han salido de personas que pegan a otras y les entran ideas en sus cabezas de que si se quieren por qué no ser novios. Creo que esa es una tontería, ya que a veces se pierde la amistad auténtica y verdadera que se estaba cultivando en un amor puro, sin malicia. ¡Claro! Hay ocasiones en las cuales uno encuentra esa persona que quieres no solo como amigo sino también como pareja. Yo por ejemplo tengo un novio no solo de quien estoy plenamente enamorada sino también quien es mi mejor amigo.

Somos cortos en el vocabulario del amor, conocemos muy pocas palabras, por eso nos confundimos con cualquier abrazo, cualquier gesto de cariño y afecto. Pidámosle  a Jesús que nos enseñe a amar a nuestros amigos, con auténtico amor y admiración, con respeto y pureza.



Yo tengo buenos amigos, sonrío al recordar cada uno de sus rostros, y más cuando recuerdo esos amigos íntimos, que conocen mi corazón y lo cuidan, que me hacen feliz. Amigos con los cuales no tengo problemas de llorar con ellos, de mostrarle mis debilidades, de reírme como me plazca, de hacer muecas, lo que sea, amigos y amigas con los cuales no tengo dudas de cuidarlos si se enferman, alegrarlos si están triste y hablar de Jesús incansablemente.

Los amigos son una gran compañía, un gran consuelo, y más si te enseñan nuevas palabras de infinito vocabulario del amor.

¿Qué tipo de amistad llevas? ¿tienes grandes amigos? ¿los conservas? Yo sé que el mejor amigo de todos, es Jesús y él siempre está deseoso de ser nuestro mejor cómplice, él envía personas que nos expanden en nosotros el amor hacia Dios y nos invitan a descubrirlo en nuevas formas, modelos y tamaños. Blancos, morenitos, negros, chinos, newyokinos, inteligentes, come libros, creativos, futuros sacerdotes y religiosas, alegres, locos y locas, koreanas, controladores, lejanos, apegados, planificadores, cantantes, clowns, con risas raras, en todos ellos se contempla a Jesús. 



Me faltan muchas fotos de amigos, pero ahí están algunas. 


2 comentarios:

Yuan dijo...

¡Gracias!
¡Viva la amistad! ¿A quién o a qué vamos a partir por la mistad? :p
TQM
Un chino newyorkino comelibro clown frustrado.

PD: Eurrecu! es la palabra que google me pidió verificar para publicar este comentario. Deberías escribir un poema con esas palabras raras que nos propone google.

Brenda dijo...

Loco! Te falto loco. Jaaaaajajjaaj sí! Buena idea! Pero primero tenemos q hacer un trabajo de campo, y recolectar esas palabras. Jejeje