lunes 8 de febrero de 2010

Viviendo a la Rossel: Guía Práctica. Escrito por Diana Rodriguez.


Hoy 9 de febrero es una fecha muy especial en todos nuestros calendarios. Aunque la mayoría no podamos estar junto a nuestra grandiosa amiga, no quiere decir que no lo vayamos a celebrar. A continuación formas sencillas pero creativas de festejar el día.

1. Usa algo amarillo. “Es un color brillante, alegre, que simboliza el lujo y el cómo estar de fiesta cada día. Se asocia con la parte intelectual de la mente y la expresión de nuestros pensamientos.” Es el color favorito de la festejada, además la define muy bien.

2. Escucha las discografías de Weezer, Panda o Lenny Kravitz a todo volumen. Canta y/o tararea como si estuvieras en un concierto.

3. Envuélvete en alguna actividad física. No importa cual: correr, nadar, o mejor aun montear.

4. Visita Jarabacoa. Tal vez algo difícil de hacer en medio de la semana, pero al menos ve algunas fotos y recuerda los buenos momentos.

5. En el menú de tu día incluye: Pizza de vegetales, hot dogs, mamuts y leche en polvo (jajajajajaja).

6. Léete Rossel´s Journal de una senta’. Es como leerle la mente. Extremadamente entretenido.

7. Ve Amelié o Matilda. Y disfruta.

8. Averigua de una vez por todas ¿qué rayos es la Biotecnología ? Sé que siempre te lo has preguntado.

9. Ve a la iglesia. Saluda a Dio’ y dile que le mande bendiciones extras a Ross ese día.

10. Come un pedazo de bizcocho. Solo porque si no “bi’cocho” no es cumpleaños. De preferencia de chocolate, pero cualquier sabor puede servir.

11. Y claro no olvidar mandarle un mensaje / e-mail / carta / llamada / señal de humo / SMS. Para recordarle a nuestra cumpleañera que e’ una de la persona ma’ kul en la bolita del mundo, que la extrañas y que le desea mucha cosa buena y que la iloviu, etc.

sábado 30 de enero de 2010

Un chapuzón con Jesús.



En la vida uno se siente a veces que camina tanteando los pasos en un río. En un río del cual no queremos caer y salir empapados, entonces vamos piedrita tras piedrita saltando y tratando de cruzar. Muchas veces resulta que una de esas piedras estaba llena de larva verde, demasiado resbaladiza para aguantarnos y uno de los pies se encharca en el río. Otra veces la piedra esta medio floja, tambaleándose con la corriente, y uno trata de apoyase rápido, sin que ella se dé cuenta, pero como quiera no logramos cruzar.

Cruzar el río, nos pone nerviosos, cuando no queremos salir mojados, y andamos con tenis nuevos de último modelo. O peor aún, cuando tenemos carga pesada en nuestro poder, es tan difícil, porque tenemos que buscar la forma de creernos por unos instantes trapecistas, pero ¡plaf! Quedamos bañados en agua fría.
En estos días me he sentido así, siento que Dios está al otro lado, y gritándole le digo “¡ya te alcanzo!” pero de depende las garras del río hacen equivocar mis pasos, herir a las personas, portarme mal, recibir correcciones una y otra vez, y me siento toda mojada en una piedra, sin saber cómo cruzar y cómo dejar de ser y ser en Él. Muchas veces las corrientes me arrastran, y vuelvo a intentarlo otra vez, pero no resulta nada. Castigo instantáneamente mi corazón y pienso en lo perdedora que soy cuando no puedo cruzar el río fácilmente. Mucha gente lo ha logrado, ha cruzado, mira cómo van. Sin embargo en toda esta semana no he bajado la guardia (como diría mi mamá) tropiezo, con mis labios, mis acciones, mi manera de ser y me enojo conmigo, entonces no cruzo el río.

Mi familia es de Jarabacoa, un campo frío, donde existen muchos lugares para bañarse en los ríos. Mis mejores recuerdos de infancia, fueron con mis primos cruzando los ríos, enlodándonos, bañándonos con ropa cuando no traíamos traje de baño. Era tan así, que apostábamos a el que se lanzara de la piedra más alta. Obviamente que cuando llegábamos de las travesuras de infancia, nuestras madres no estaban muy contentas, pero nos dejaban disfrutar. Nos dejaban vivir la aventura de ser niños. Hoy ya no es así. Muchas veces ni me dan ganas de ir a Jarabacoa, y cuando vamos, me encuentro a todos mis primos muy grandes como para decir “Hey vamos pal río” solo queda el recuerdo de correr con nuestras toallas por las montanas de Jarabacoa.

Dios a veces nos quiere en el río. Yo he durado estas tres semanas tratando de cruzarlo. Pero no me daba cuenta que Él me decía “Bren, quiero cruzarlo contigo, encharcarnos juntos e ir a tu paso” no me daba cuenta de que el río también es genial cuando se va acompañado y más si es de Jesús. Que el río aunque este frío, y yo piense que estoy muy grande para bañarme, que soy demasiado buena para equivocarme, que tengo unos tenis (corazón) de último modelo para ensuciarlo, pienso que Jesús detrás de mí, no del otro lado como pensaba, me lanza agua y me invita a darme un buen chapuzón con él.

martes 29 de diciembre de 2009

Yo quiero un novio: Honrado, casto y cristiano



Hoy Rosalía vino a visitarme, hablamos, nos reírnos y pensé, la amistad en realidad es un tesoro. Entre las conversaciones se coló “La vocación” y me dijo, que si Dios quería para ella el matrimonio, le pediría un novio “Honrado, casto y cristiano”…

- Bren tiene que ser honrado, ya que no lo quiero mentiroso, tramposo, chismoso…

Les sonreí a Rosa y a Jesús y pensé en José. No solamente es honrado con los demás, sino también honra a Dios y me honra a mí. Recuerdo muchas de las veces en las que entre alguna discusión nos toca bajar del auto, tragarnos el mal humor y compartir con los demás. De las pocas veces que eso sucede, nunca he visto a José, sacándonos “los trapitos al sol”, más bien me toma de la mano, y me demuestra el Jesús que habita en Él. Un Jesús que perdona y ama. Un Jesús honrado.

- Casto, ¡sí!, así lo que quiero, que sepa descubrir en la abstinencia, regalos tiernos que se convertirán después en actos de ternura.

Creo que ser castos es una de las decisiones más difíciles, para todo hombre y mujer. Ser castos no solo con nuestros cuerpos sino también con el de los demás. Saber cómo respetar al otro, cuando parar, el cuerpo, las manos, la mente, los sentidos, detener y valorar. Existen veces en las que me quejo con José, porque “no hay tiempo”. “José este fin de semana no la podremos pasar juntos, me voy para Jarabacoa” me entra el mal humor, la prisa y la tristeza. Sin embargo para José nunca es así, él resulta ser a veces más paciente que yo, porque me mira y me dice “Bren, un fin de semana no es nada con todo el tiempo que tendremos para compartir juntos”

Un noviazgo casto, sabe esperar, aguardar, aunque nos entre de vez en cuando la prisa, la impaciencia. El verdadero noviazgo casto, sabe decir “¡Todavía nos queda tanto tiempo juntos!” a veces se nos olvida porque somos humanos, pero siempre podemos contar con el otro que nos recuerde y sobre todo con Jesús.

- Me encantaría que sea cristiano, Jesús en centro, y después todo lo demás.

Para qué buscar personas a las cuales “tenemos que afanarnos en cambiar” he escuchado a muchas amigas que entre las ojeras y el sufrimiento me dicen “Vieja, no te preocupes, yo lo cambio, aunque me muera” ¿pero para que perder el tiempo? No es que esté mal mostrar el camino a casa, ayudar, escuchar. No hay que tener una relación de noviazgo para hacer todo eso. Si podemos pedirle a Dios lo mejor, porque nos conformamos con un polvorón, si podemos tener un paquete de ellos. Los polvorones tienen la facilidad de causar “seguidilla “o sea ganas de otro más. Tener una relación donde nos comamos todo el polvorón del otro y el muchacho no le quede más que dar, sería un lio. Una relación sin Jesús, ¡no avanza!, se vuelve monótona, dispersa, y andaremos pidiéndole al muchacho otro polvorón, y él nos preguntará sorprendido “Oh! Y me habré vuelto yo repostero ahora…”

Dejemos que Jesús se encargue de nuestra vida, nuestros actos y sobre todo de nuestro corazón, ya que Él es el mejor repostero de almas.

domingo 13 de diciembre de 2009

He tenido un poquito descuidado mi blog!! pero pronto volvere (con acento en la ultima e)...
bendiciones...
Bren!

miércoles 4 de noviembre de 2009

Los espero!!!!..

jueves 15 de octubre de 2009

Noviazgo, mi triángulo amoroso


Repetidas veces le doy gracias a Dios por el noviazgo que me ha permitido tener, por el cariño que puedo compartir con él, los actos de amor, cartas, los detalles, horas de pláticas donde siempre existe algo nuevo que contar, las discusiones santas, ya que siempre guardan un fin, los compinches familiares, los retiros, las altas y bajas, y un sinnúmero de alegrías, que hacen de un noviazgo algo fácil de llevar.

Realmente este escrito no es solo para abundar sobre lo agradecida que estoy con Dios, sino más bien para abrir mi corazón y mostrar a muchos lo que hace florecer un noviazgo verdaderamente. Lo que lo hace fuerte, poderoso y lo llena de una gracia que todo el mundo nota y disfruta. Esta pequeña “vitamina” que hace crecer un noviazgo es la oración. Por eso mi amor por José ha crecido un poquito cada día, por el triángulo amoroso que formamos, él, Jesús y yo. ¿Qué es eso? Esto no es un triángulo de engaños, riñas, e infidelidad, al contrario es un triangulo de amor.

Recuerdo que cuando empecé mi relación con José, me sentía muy preocupada, porque pensaba tanto en él, que olvidaba pensar como antes lo hacía en Dios. Para mí era frustrante, no quería alejarme de Dios por mi noviazgo. Pero realmente esto ha sido totalmente diferente, porque de lo que no me daba cuenta, era que cuando pensaba en José lo compartía con Jesús, y hacia que mi relación con el Padre nunca se deteriorara.

Cada día José y yo oramos con Jesús. Nunca en nuestro noviazgo hemos dejado de orar, al menos que exista un retiro de por medio que no nos lo permita, aunque la oración es tan magnífica que hemos podido incluso en incontables ocasiones orar desde lejos a ese Jesús que ha permitido que le hablemos, entre risas, o incontables veces de mucho sueño, entre el malhumor o entre el amor, le oramos. Allí resolvemos diferencias, formas de pensar, actitudes dañinas y pedimos por ellas al que todo lo puede, donde aparte de concentrarnos en nuestras debilidades, también pedimos por la unión familiar y las comunidades de servicio en la que estamos, además de dar gracias a Dios. Es hermoso poder entremezclarnos, más aún cuando por encima del malhumor queda todavía el amor fiel que nos hace humildes y orar en ese amor de a tres.

Todo esto en el noviazgo no puede quedar allí, tiene que mantenerse esa fidelidad firme en la oración personal diaria con Jesús. Una oración que aunque no compartas con tu novio o novia, ella o él se encuentran allí, ya que mencionaremos su corazón y nos preocuparemos por sus preocupaciones, además de orar por lo que le pueda faltar. Por eso ella o él, incluso permanecen en esa oración, cercana, sutil, dulce, con el Padre, que guía y hace crecer. Estas oraciones personales diarias, se vuelven un amor de a tres, porque será inevitable hacernos cómplices de nuestro amado o amada, llegando así a la gracia de en nuestra humildad y entrega, depositar el regalo que en oración pidamos por esa persona, con la que anhelamos compartir el resto de nuestras vidas. Ya que ¿de qué vale planificar y tener sueños e ideas, si no se la compartimos al que sí las puede cumplir? Una relación alejada del padre, está muerta. Una relación en donde uno de los dos no tenga esa comunicación con el tres, Jesús, se vuelve coja, tambaleante, insegura, desconfiada, en cambio cuando los tres oran y persiguen los mismos sueños, ¿Quién puede detenerlos? ¿Quién podrá detener a Dios? ¿Quién podrá destruir algo así?

Yo te invito a ti a que tal vez compartes un amor de a dos, a llamar a ese Jesús, centro, amigo y consejero, a hacer ese triángulo amoroso, fuerte, difícil de romper, un triángulo que lo único que sabe brindar en un noviazgo es un amor de a tres, simple, sencillo, confiado y respetuoso, centrado en ese Jesús para quien nada es imposible.

miércoles 30 de septiembre de 2009

¡Pisacolé a Jesús!


Recuerdo de pequeña, jugar a las escondidas. No me gustaba tanto, al contrario me daba miedo, el que algún niño inteligente, ágil y astuto me encontrara y entre mi escondite oscuro me dijera “Pisacolá Brenda”.

Hoy creo que ha muchos cristianos les ha gustado ese juego. Jugar a las escondidas y estar alertas de que no lo atrapen. Pero le hemos cambiado el sentido al juego, que era solo por pura diversión, y ahora lo  tomamos como modelo de vida.

Nos hemos dado a la tarea de escondernos detrás de Dios, pero en un mal sentido. Muchos hemos tenido un encuentro personal, nos ha gustado, apasionado, y esa efusión fue decayendo poco a poco, nos “acomodamos” a Dios, al servicio que hacemos buscando complacernos y no complacer.

Entonces ¿Qué pasa? ¿Será que estamos tan cómodos y tranquilos, recibiendo las alabanzas que pertenecen a Dios, que nos hemos olvidado de ser realmente auténticos? ¿Será que creemos que nuestra personalidad no es suficiente? Que dichoso sería el que se esconde en Dios, no para aparentar, sino más bien para mostrarlo aún más.

El escondite dañino, es  el que hace crecer nuestro ego y no aumentar nuestra humildad.  Aparentamos ser algo que no somos, incluso aparentamos ser “Dios” sin conocerlo bien. A veces nos escondemos en un Dios que no es el auténtico, el real, el Jesús que incrementa nuestra personalidad y nos hace únicos, perlas preciosas. Nos ocultamos en un Dios oscuro, vanidoso, que solo piensa en sí mismo. El verdadero Dios al contrario, quiere que vengamos a cobijarnos en Él, en su amor, su gracia, su perdón y consuelo.

Recuerdo que cuando comencé a conocer a Dios, no solo fue destapando mi personalidad, sino que la mezcló en la suya. Hizo que no me apenara por el hecho de estar en cualquier lugar “sola”, ya que sabía que iba acompañada de la mejor pareja, Jesús. Hizo que no me preocupara por mi peinado, vestido, zapatos, ya que al revestirme en su magnífico amor, hacia que esa chispa de Espíritu Santo, flotara en mí y la gente se acercara a preguntarme “mmm Bren, tú como que estas enamorada, ¿o me equivoco?” Y no se equivocan, estoy completamente enamorada de Jesús. Y a veces creo que es Él el que juega a las escondidas, y cuando lo llamo “Jesús, viejo ¿Dónde estás?” lo busco, en todas partes, fuera, rondando por ahí, y cuando me canso de tanto buscar, cierro los ojos y lo encuentro en mí, en mi corazón, allí le grito “¡Pisacolá Jesús!” Él sonríe, tierno, me lanza un beso y entre su carcajada juvenil me dice “Brenda, ¿Por qué tardaste tanto?  Mi lugar favorito de escondite es tu corazón.”

El lugar favorito, único, genuino, y maravilloso que escogió Jesús para jugar a las escondidas es ¡tu corazón!

lunes 21 de septiembre de 2009

Primera parada... Mi Sostenido!


"Somos el Ministerio de Música Cristiana Católica, Mi Sostenido del Movimiento ONDA Juvenil Católica.

OJC es un movimiento eclesial que pretende evangelizar al joven a través del joven, este a su vez está dirigido por adultos, sacerdotes y jóvenes. (OJC) integrado por adolescentes de 15 a 21 años. La

Fundada en México, con sede en Toluca y dirigida por su ideólogo el P. Antonio Zamora, y propagándose por más de 30 años en Centro América, la ONDA ha cambiado la vida de miles de adolescentes y sus familias.

En el Caribe, y específicamente en la República Dominicana, la ONDA Juvenil Católica ha llegado en La Vega, Santiago, Bonao, Fantino y Santo Domingo, a más de 5,000 jóvenes y sus familias en los últimos 9 años.

Nuestro ministerio de música Mi Sostenido se formó en el año 2006 para animar los retiros, los grupos de seguimiento de la ONDA y para evangelizar a través de la música. Los integrantes del ministerio hemos crecido juntos en ambientes de iglesia y hemos estado tocando juntos de manera informal por muchos años.

Todos se preguntarán por qué este nombre tan peculiar de Mi Sostenido, la razón es que la nota musical Mi Sostenido no existe como tal y nosotros la estamos creando para el Señor y a la vez sentimos que estamos SOSTENIDOS por nuestro amigo incondicional, que nunca nos abandona, Jesús.

Mi Sostenido va rumbo a su primer CD para este año 2009, éste se titulará “PRIMERA PARADA” con canciones compuestas por los mismos integrantes, canciones inéditas, juveniles y llenas de buena ONDA, todo esto con Eugenio Pérez JR. como productor y hermanos de diferentes ministerios de música que nos han estado brindando su apoyo.

Nuestra música es de corte Latín Rock con fusiones de géneros musicales muy auténticas, rompiendo esquemas, pero siempre teniendo en cuenta que toda obra que hacemos es para el Señor y nuestros talentos se lo entregamos a Él. “Hacia ti Señor caminaremos y siempre llegaremos”.

www.misostenido.com

sábado 1 de agosto de 2009

EnaMorandote...


Quiero enamorarte de mí
estoy pensando
en hacerte una sorpresa
aunque tengas que actuar de sorprendido
quiero enamorarte
aunque ya lo estés
quiero guardar entre una caja mi risa
para que cuando quieras
la destapes
y me recuerdes cómo me río
y nos volvamos a reír
de algún chiste pasado

quiero acumular
entre líneas
palabras
románticas
para que cuando quieras
decidas tomar
algún te amo
y recordarme
cómo se ama

quiero entremezclar
en algún flan
que es el único postre
que me sale bueno
un secreto
que ni siquiera
yo pueda saberlo
y que se encuentre
guardado en tu barriga
y cuando por fin
haya decidido sonar
escuche
que me tenía guardado
tu corazón sonoro y gigante.

caminos....


Hay un solo camino
pero todos mis caminos conducen a ti
es simple
si decido alejarme de “tu camino”
es inaplicable
mi camino es tu único camino
si decido irme por lo oscuro
por lo injusto,
lo amargo
o lo triste
allí nunca faltas, allí te encuentras
no te puedo despegar de mí

y aunque mis puentes se hagan caminos
por el largo recorrido
tú en silencio o tarareando
me acompañas
a veces te pediré entre desganas
explicaciones
¿Por qué lo haces?
¿Por qué me sigues?
¿Por qué es tan difícil alejarse de ti?
y volviéndome
no haces más que sonreírme
¿No encuentras injusto todo lo que haces?
¿No te he entregado suficiente?
y vuelves y sonríes
como formando un puente
en tu sonrisa
diciéndome entre tu mirada
¿Cansada?
ven, sígueme.


Por una amiga a quien quiero...